Día del Padre


Artículos

15/06/2019

En nuestra cultura el padre tiene una importante “presencia”.

La más inmediata en relación con su “cachorro” es la biológica, donde fue gestor, luego es acompañante de la mamá y finalmente es protector y sustentador, el que trae el alimento.

La segunda presencia aparece con la evolución del hijo, cuando tiene que ampliar las fronteras, lo llevará al mundo. Allí el padre pasa a ser un guía experimentado, grande, poderoso.

Posteriormente aparece el hombre sabio que tiene la conexión con la esencia y puede generar en el hijo un nacimiento en la vida Trascendente.

En SABio, compremos a los padres como origen de la fuerza creadora del individuo, como cimiento de un individuo conectado consigo y recociendo su posibilidad de creación en el mundo de una manera original y creativa. 

Actualmente los padres estamos en crisis. Crisis significa cambio. Es un cambio muy importante porque por muchos siglos el hombre cumplió el rol del cazador, del que trae el sustento material y la fuerza para sostener el hogar. Esta crisis se da por las situaciones históricas donde las empresas sacaron al hombre de la casa de manera casi permanente. Todas sus energías están puestas en los emprendimientos externos. Así es que su presencia se diluyó en el hogar. Peor es si no tiene trabajo y debe buscar en el hogar una actividad que siente que está alejada de su naturaleza, sin embargo desea hacer un aporte a la familia.

La crisis no está dada sólo por lo cultural, sino que perdió su conexión con la sabiduría, con intuición masculina y ahora no encuentra cómo llegar a tener autoridad propia. Ni siente cuáles son los pasos que debe dar el hijo, ni él mismo, para tener la apertura a la trascendencia. Así es que el varón queda desorientado y por lo tanto a sus hijos les cuesta encontrar el norte.

Desde SABio, mediante la armonización, tenemos la posibilidad de redescubrir esa conexión con lo esencial y armonizar a los padres. Deseamos que cada persona pueda establecer un vínculo trascendente reconociendo la fuerza paterna en cada uno.

La verdadera revolución del mundo comienza en nosotros mismos, siendo padres encontrando nuestro verdadero rol y conexión con la vida.