Vivimos lo que vibramos


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08/06/2020
Tenemos la capacidad de recibir información del medio, pero también de emitir información, esto permite una comunicación constante.
Antes de utilizar la palabra, nuestro sistema nervioso ya está en comunicación con el medio. Por ejemplo, un niño que no sabe hablar igual se puede hacer entender con gestos, comportamientos y emociones. Incluso entiende perfectamente lo que le transmiten sus padres aunque no entienda o conozca todas las palabras que hablan los adultos.
Otro ejemplo es que aunque tu atención esté puesta en este texto, tu cerebro está registrando los ruidos a tu alrededor, la temperatura, incluso si hay alguien donde estás tiene registro de esa persona.
Toda esa información se transmite - recibe y emite- a una velocidad y cantidad mucho más rápida que la de nuestro pensamiento es consciente.
Como esa información en mucha para que lo procese nuestra parte consciente, se aplican “filtros” a la información de manera tal que se pueda interpretar e interactuar en el medio en el que estamos.
Esos filtros nos ayudan por un lado, a que nuestra realidad sea gestionable pero por otro lado, hacen que no veamos completa la información sino que veamos sólo aquello que sintonizamos.
Por ejemplo, yo le tenía fobia a los insectos, mi antenita entonces captaba todo insecto que estuviera en el alcance de mi visión. Donde nadie los veía, ahí yo me los encontraba.
(Seguro que los que le tienen miedo a algo me entienden ;))
Pueden comenzar a ver entonces, que “la realidad” no es vivida de igual modo para todos. Donde algunos ven peligros otros ven oportunidades, donde unos ven hermoso otros ven simpático, etc.
 
Si retomamos entonces el post anterior donde vimos la relación que hay con el sistema y la respuesta que nos da, podemos sumar ahora otra pregunta:
¿Qué es lo que yo veo todo el tiempo? ¿Con qué filtro veo (y vivo) mi realidad?
(¿Lo que veo es realmente así?)
 
Si cada uno ve a realidad con los filtros que tiene aplicados, ¿hay una sola realidad?